Ahora si toco...

No es que yo sea perezosa ni una chica anti estudio. Pero después de unas grandiosas vacaciones, sin preocupaciones por horarios ni trabajos, sin levantarse temprano y sin ninguna presión durante 2 meses, ¿quién no le va a dar flojera volver a llevar un vida con la agenda full de trabajos y clases todo el tiempo? Personalmente yo sí. El martes entro de nuevo a la academia lo que es equivalente a que mi vida social baje 50%, mis momentos de ocio sean casi nulos y mis lecturas sean muy esporádicas. Ahora a eso sumémosle que tengo que cumplir con el nuevo horario de 6pm a 10pm solo porque a los de la jornada nocturna se les redujo el grupo, los unieron con nosotros los de la jornada diurna y mas encima de que nos meten gente desconocida nos toca adaptarnos a sus horarios. ¡Epa! ¡Así sí que da ganas de volver!
Y que puedo decir, que si antes que estaba en vacaciones actualizaba poco, pues me imagino la constancia que llevare ahora que voy a estar llegando a las 11:30 pm todos los días.
En fin... tenía que desahogar mi falta de ánimo por volver a clases que enseñan con un método arcaico, toparte con gente nueva y bastante engreída, con los novios que no se despegan ni para ir al baño y con los típicos chic@s que creen que lo mejor que han visto y verán en su vida es lo que reflejan todas las mañanas los espejos de sus baños. En esto si tengo que apartar a varia gente que realmente creo que vale la pena tratar y que definitivamente me animan a volver a pisar una academia donde menosprecian tu sarcasmo. No culpo al resto, por ahí dicen que uno no es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo, pero con mis amigos me basta y me sobra. ¡Que ánimos para entrar a clases! ¿No?












0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada